La vulvovaginal candidiasis es una infección ginecológica muy frecuente, especialmente en mujeres en la edad reproductiva. Es causada por un hongo llamado “Candida albicans”, que se encuentra en el tracto intestinal y genital de la mujer. Este hongo forma parte de la flora habitual de la vagina, por lo que la mujer puede tener el hongo sin tener una infección. Cuando se altera el equilibrio de la flora vaginal aparece el proceso infeccioso.

Según estudios, la vulvovaginal candidiasis es la segunda causa más común de infección vaginal. Afecta principalmente a mujeres entre 20 y 40 años, y entre el 50 al 72% de las mujeres la han presentado por lo menos un episodio en el transcurso de su vida.

Una de las causas principales de la aparición de vulvovaginal candidiasis obedece al consumo desmedido de antibióticos, durante el embarazo, en pacientes inmunodeprimidas, o también a la falta de higiene.

La vulvovaginal candidiasis es en la mayoría de los casos asintomática, pero cuando produce síntomas, suele aparecer una secreción vaginal anormal que varía desde una secreción blanca ligeramente acuosa a un flujo blanco espeso, habitualmente acompañados de ardor intenso y prurito en los labios y en la vagina y enrojecimiento y/o inflamación de la piel de la vulva. Las relaciones sexuales y la micción suelen ser dolorosas.

El embarazo es un factor predisponente para desarrollar vulvovaginal candidiasis, debido a los altos niveles de glucógeno y a la elevada carga hormonal, razón por la cual muchas mujeres sufren varias infecciones a lo largo del embarazo, especialmente en los últimos meses. Después del parto, los niveles hormonales cambian y las infecciones suelen desaparecer, ya que el medio vaginal no favorece el crecimiento de hongos.

Se considera que la vulvovaginal candidiasis es un problema universal que afecta a millones de mujeres en todo el mundo. La mayoría presenta una infección de vulvovaginal candidiasis, al menos, en una ocasión a lo largo de su vida. Además, la mitad de ellas presenta, al menos, dos o tres episodios infecciosos en un año. La principal especie involucrada en la candidiasis es Candida albicans; sin embargo, se ha reportado un aumento en la incidencia de Candida glabrata.

La vulvovaginal candidiasis tiene un tratamiento fácil y efectivo aunque los síntomas pueden confundirse con los de otras afecciones, por lo que es necesario realizar un diagnóstico previo con microscopía directa usando solución salina, hidróxido de potasio al 10% y estimación de pH o bien realizar un cultivo para reconocer que nivel de vulvovaginal candidiasis existe.



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